Me ha tocado últimamente leer varios documentos sobre educación, también me ha tocado escuchar a gente hablar de lo mismo y que ejercen cierta cuota de poder, ninguno de ellos hace clases en un colegio o escuela. A los que hacen clases en colegios los veo, o escucho, hablar poco.
En general lo que escucho, leo o veo, tiene cierto nivel de coherencia, son opiniones de gente a la que le importa y preocupa el como se está haciendo educación en Chile, citan textos y autores, muestran diplomas y currículos, todos saben.
Cada día y por más de 30 años he entrado a salas de clases de distintos ámbitos y la constante es: niño@s obligados a estar ahí dentro y que si pudieran elegir estarían en otra cosa: durmiendo, jugando, conversando, pololeando. A todos los aburrimos.
Y nosotros seguimos emitiendo juicios, informes, planificando, enviando comunicaciones, felicitando y sancionando, creyendo que lo estamos haciendo perfecto, pero la cosa no cambia. Mejoramos puntajes, competimos en los rankings, nos dan premios y nos sancionan, y la cosa no cambia.
¿Porqué no cambia, no mejora?. Comience a participar.
¿Cómo cambiarla y mejorarla?. Siga participando.